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La vida secreta de los coachs

   Un colega de profesión que está elaborando un informe sobre las principales fuentes de ingreso y áreas de trabajo de los coachs españoles me ha pedido que le cuente sobre mi experiencia laboral y mi percepción de la situación laboral dentro del coaching en la actualidad.

    Espero que no le importe que le dé mi respuesta por aquí, para que sirva también de referencia a otros coachs que están comenzando y para empezar a animar el debate del 7 de febrero a las 19 horas (hora española) en Twitter, organizado por @MyKLogica, y que tratará precisamente sobre el papel del coaching y el rol del coach en la empresa y la sociedad actual.

Coaching

    Mi experiencia laboral con el coaching es un poco especial porque llevo fuera de España más de 6 años y jamás he ejercido como coach en mi propio país. Yo conocí el coaching viviendo en Suecia, donde me diplomé como coach y trabajé varios años como tal. Conocí el coaching gracias a un jefe (o líder, mejor dicho) que lideraba mediante actitudes, habilidades y herramientas de coaching, y con el que pude comprobar en primera persona la eficacia del coaching cuando se utiliza como herramienta en cualquier trabajo que implique una relación con personas. De forma resumida, toda mi experiencia laboral con el coaching ha consistido en utilizarlo como herramienta, metodología o enfoque, en combinación con otros enfoques y herramientas (por ejemplo pensamiento visual, design thinking, metodologías de desarrollo organizacional, trabajo orientado a soluciones, etc.), en alguno de estos ámbitos: orientación profesional, desarrollo organizacional, docencia, desarrollo del liderazgo e implementación de entornos de trabajo de alto rendimiento, principalmente en el sector público y en PYMES. 

Liderazgo

   En otros países europeos el coaching es algo muy extendido, con tradiciones muy diferentes y aplicado a infinidad de ámbitos. Tal fue pecisamente mi experiencia laboral con el coaching en Escandinavia. Por jemplo, fui contratado en Suecia como coach laboral (ese era, literalmente, el título que ponía en mi contrato), y durante más de dos años utilicé técnicas de coaching individual y grupal, junto con otras metodologías, para ayudar a mis clientes a mejorar los resultados del Capital Humano de sus empresas. Luego he trabajado como consultor y formador, y el coaching ha sido una herramienta muy importante; jamás la única, pero sí una que imprime una gran parte de mi estilo de colaboración. Es importante puntualizar que cuando hago coaching siempre mantengo sus valores y su esencia; utilizo los criterios de ICF, y me preocupo muy bien de distinguir claramente si hago coaching o utilizo otras metodologías, como una cuestión de ética profesional.

Coaching

    Aunque lo he hecho alguna vez y he cobrado por ello, jamás me gané la vida haciendo coaching “a secas”; casi siempre he hecho coaching con el rol de consultor y aplicado al ambito laboral, al trabajo en equipo, a la orientación, a la organización… y más recientemente aplicando sus herramientas y técnicas a ámbitos y profesiones donde no se utiliza habitualmente en nuestro país o en México, donde resido actualmente. Ese uso es más habitual en otros países de Europa; por ejemplo aplicado a la docencia, al trabajo social, al desarrollo de PYMES, etc. En España ya empezamos a ver, poco a poco, esa diversificación, y aparecen actitudes y visiones renovadoras entre los nuevos coachs. Personalmente, sólo me interesa el coaching aplicado, y huyo de toda la parafernalia y el discurso del coaching más tradicional. Lo respeto mucho, pero no es la parte del coaching que me interesa.

Coaching organizacional

   La principal fuente de ingresos que tengo como coach y la de otros coach que conozco son nuestros ámbitos de especialización, donde utilizamos el coaching como herramienta y enfoque (insisto, en combinación con otros). Puedes ser muy buen coach, pero si además estás especializado en un área (me da igual que sea empresa, educación o gastronomía), puedes ser un gran coach en ese área. Esa es mi opinión personal, por supuesto también sé de personas que son exclusivamente coach de profesión y les va muy bien (también están vinculados a algún área, pero sólo hacen coaching). Y por supuesto que el coaching es una herramienta y enfoque que se puede utilizar en cualquier ámbito, sin necesidad de ser un experto en él (ahí precisamente radica parte de su potencial). Pero mi opinión es que si estás especializado en un área (o varias diferentes) y además concoces otros enfoques y herramientas, se enriquece mutuamente tanto tu trabajo en ese área como la propia práctica del coaching. Esa mezcla única de competencias que cada uno tiene es la que nos diferencia en el mercado. Y además, las habilidades y actitudes del coaching imprimen un estilo de colaboración muy eficaz, de manera que el coaching aporta valor añadido a mis clientes y mis colaboradores, ya sea en consultoría, orientación, formación, etc.

Coaching

   Mi percepción de la situación es que hay dos ámbitos habituales del coaching (empresa y autoayuda) y una gran cantidad de ámbitos donde el coaching se está diversificando, saliendo de su zona de confort y aprendiendo junto a otros enfoques. También hay muchas posturas dentro del coaching, quizá cientos, y entre ellas yo distingo claramente una que es más conservadora y tradicional, y otra más innovadora, atrevida y disruptiva, que está cambiando algunos paradigmas. Me llama mucho la atención por ejemplo que, mientras que la mayoría de los coachs consideran el coaching como algo innovador, muchos utilizan herramientas que existen desde hace más de dos décadas. De hecho, en una de las últimas consultoras donde colaboré, me presentaron diciendo que yo hacía coaching, es decir, “un tipo de consultoría más tradicional” (lo dijeron así, literalmente). Esto me da que pensar sobre qué papel queremos que juegue el coaching en los próximos años, y especialmente en la organización 2.0, donde yo afirmo que puede tener un papel privilegiado si desarrollamos el vínculo entre actitudes y valores 2.0 y los propios del liderazgo y la colaboración basados en coaching.

   Como conclusión personal, estoy convencido de que crecerá quien se adapte, se mezcle, salga de su zona de confort y colabore con otros ámbitos y enfoques, siempre sin perder su esencia. Y decaerá lentamente el que se enroque en su propio ombligo. Es solo una opinión personal, y partiendo de que no conozco mucho la realidad del coaching en España sobre el terreno. Todo está dicho desde el respeto y la admiración a mis colegas de profesión, de los que tanto he aprendido estos últimos años y con los que tanto gusto me da conversar en las redes.

¡Nos vemos el 7 de febrero a las 19 horas en el debate en Twitter organizado por @MyKLogica, muy pronto vamos a anunciar la convocatoria por aquí!

Raúl González García, @Conektio

3 responses to “La vida secreta de los coachs

  1. Es muy interesante¡¡

  2. Estoy totalmente de acuerdo contigo. Es cuestión de sumar y aportar valor a esta profesión para así sacar el mayor provecho posible.
    Saludos desde el Sur de España 😉

  3. Hola Julia! Sí, y la orientación laboral a la que te dedicas es un buen ejemplo de cómo el coaching puede aportar mucho, Saludos desde México!

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