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Humanware (II): Tres elementos clave para dotar de sentido a un proyecto tecnoeducativo

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Si el equipo directivo de tu escuela o universidad está pensando en implementar un proyecto de tecnología y aún no saben qué es el humanware, te recomiendo que leas primero esta entrada: Humanware, el gran desafío de la innovación educativa.

¿Por qué muchos proyectos de tecnología educativa no consiguen los resultados que persiguen quienes los diseñaron? Absortos en una visión demasiado tecnocéntrica de la innovación, los líderes educativos se olvidan a menudo de dotar de sentido a su proyecto tecnoeducativo (algo fundamental, antes incluso de dotarle de estructura). Sin un sentido que entendamos y compartamos todos, el uso de tecnología en el aula es un fracaso rotundo antes incluso de haber comenzado el proyecto. 

Proyecto tecnoeducativo

Hoy compartimos estos tres puntos clave para construir el sentido de un proyecto tecnoeducativo en la fase de diseño del proyecto: 

1- Involucrar a todos los stakeholders en el proyecto, o al menos involucrar su visión.

 

Los stakeholders de un proyecto de tecnología educativa son todos aquellos actores a los que va a afectar el proyecto. Es fundamental involucrar en la mayor medida posible a los stakeholders primarios e internos desde los primeros pasos (profesores, alumnos, personal técnico que se ocupa de la tecnología, etc.). Un porcentaje muy alto del éxito del proyecto depende en gran medida de cómo estos grupos entienden el proyecto y lo abrazan porque se identifican con su sentido. Dependiendo de las condiciones del proyecto y la mentalidad de los líderes, se puede conococer su visión mediante entrevistas cualitativas a miembros que sean representativos de estos grupos, o se les puede incluso involucrar en la construcción de la visión mediante metodologías participativas. También es importante considerar la visión de algunos staketakeholders secundarios y externos (padres, autoridades educativas, proveedores de tecnología, etc).

¿Cómo conciben los diferentes actores el rol de las nuevas tecnologías en el aprendizaje? ¿Cómo usan la tecnología los profesores en clase actualmente? ¿Qué visión pedagógica implica ese uso? ¿Qué opinan los padres sobre la integración de tecnología? ¿Qué prejuicios existen en la comunidad sobre el uso de tecnología digital?

Stakeholders en educación

2- Construir una visión tecnoeducativa compartida

Los líderes educativos rara vez comprenden la importancia que tiene una visión compartida para que se produzca el cambio. Una visión de futuro es, literalmente, una serie de imágenes que muestran cómo queremos ser en un futuro próximo (dos, tres o cinco años, por ejemplo). El principal problema de la comunicación en un proyecto son los maletendidos y dar por hecho que todos entendemos lo mismo cuando decimos “aprendizaje centrado en el alumno”, “entornos de aprendizaje horizontales” o “los profesores a partir de ahora serán facilitadores”. A nivel verbal todos podemos estar de acuerdo en eso, pero llevado a la práctica puede que nos refiramos a cosas muy diferentes (como el director que en una reunión pidió a los docentes que utilizaran flipped classroom, y después les reprendía por su “falta de control de grupo en el aula” al aplicarla). Una visión efectiva debe ser clara, atractiva, visual, motivante, sencilla (fácil de comunicar) y debe explicar el para qué del cambio (qué pasa si no lo hacemos, qué beneficios traerá, por qué merece la pena el sacrificio individual, etc).

La visión compartida servirá de brújula hacia la que navegar sin desviarnos del objetivo. Alineará las conductas individuales, fomentará unos valores educativos y marginará otros, y servirá para comunicar el cambio de manera efectiva, haciendo que todos comprendamos qué se espera del proyecto y cuál es nuestro rol en él. La visión debe ser, antes que nada, una visión pedagógica (qué prácticas pedagógicas fomentará la institución y cuáles rechazará o marginará); es la pedagogía la que debe guiar el uso de tecnología, y nunca al revés (esto se explica más detalladamente en el próximo punto). 

¿Qué enfoque y qué prácticas pedagógicas queremos que sean habituales en nuestro colegio? ¿Cómo afecta eso a los roles de profesores y alumnos, respectivamente? ¿Cómo se vería una clase para un observador externo cuando el cambio se haya realizado? Si un alumno del colegio se ausentara por tres años, ¿qué cambios más relevantes notaría a su regreso?

Educación y tecnología

3. La pedagogía y la tecnología deben estar alineadas, no van por separado. 

Para que una visión estratégica tenga sentido en educación, tiene que tener, antes de nada, sentido pedagógico. No puedo introducir las herramientas digitales en el aula con todo su potencial sin hacer una transformación pedagógica radical. No se trata de adoptar tecnología porque sí, porque es innovador, porque todos lo están haciendo o porque hay que actualizarse (esos son los verdaderos motivos subyacentes en muchas decisiones tecnoeducativas; hay una ausencia de fundamentación pedagógica en muchas de las decisiones políticas y educativas sobre la compra y uso de tecnología, por eso fracasan rotundamente). 

Se trata de integrar tecnología por el potencial pedagógico de estas herramientas. No gasto enormes cantidades de dinero en tecnología educativa para que simplemente sustituyamos las antiguas prácticas pedagógicas  con nuevas tecnologías (sobre este tema, lee este post sobre el modelo SAMR); la integración de tecnología en educación debe estar alineada e incluso dirigida por una visión pedagógica coherente con el potencial de aprendizaje del hardware y el software que decidamos utilizar. Este punto es clave para decidir estratégicamente en qué tecnologías invertiremos nuestros recursos, en vez de simplemente comprar al proveedor de tecnología más barato, al más persuasivo o al que más impacto causó al rector en el último congreso que visitó. 

Antes de comprar tecnología, ¿por qué la necesitas? ¿Puedes hacer el cambio pedagógico que buscas sin ella? ¿Qué le aporta la tecnología que vamos a comprar al enfoque pedagógico que queremos desarrollar? ¿Qué tecnología (hardware y software) necesito para implementar nuestra visión pedagógica?

MODELO SAMR

Estos tres puntos clave son fundamentales para dotar de sentido al uso de tecnología con fines pedagógicos y deberían ser tenidos en cuenta al principio, durante la fase de diseño del proyecto (antes de empezar a implementarlo, e incluso antes de tomar decisiones estratégicas). La mayor parte de los problemas en el uso de tecnología educativa no tienen que ver con la falta de recursos, con las resistencias individuales de los docentes o con problemas de conectividad, sino con la falta de una visión pedagógica clara y estratégica que dote de sentido al uso de tecnología. 

2 responses to “Humanware (II): Tres elementos clave para dotar de sentido a un proyecto tecnoeducativo

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